Madre DIY

Siempre me ha gustado pintar paredes. Cuando nos dieron la casa, nos ofrecieron pintarla de un color diferente al blanco, pero había que pagar más. “Yo lo haré”, le dije a mi novio, que me miró como si hubiera visto al diablo: “Nooooo, yo no quiero pintar. Cualquier cosa menos eso”.

“Tú sigue lavando platos y haciendo la cama; déjame a mi la brocha”.

Dicho y hecho. Como sé lo que cuesta pintar toda una habitación, decidí ir por toques de color porque, al fin y al cabo, las paredes estaban recién pintadas de blanco… un blanco que no se lleva -a menos que sea para un cortijo en el Mediterráneo o una mansión de Le Corbusier.

Pintar una casa tu sola - Madre in USEmpecé por la sala de la TV, y pensé que unas franjas grises horizontales combinadas con el gris más clarito que pude encontrar quedarían bien (primero pensé en dejar el blanco de la pared, pero la pintura que usaron no tenía ninguna pátina y mi gris sí la tenía, en contraste quedaba mal).

Luego me animé con un baño pequeño y una parte del rellano de la escalera para colgar unas fotos de familia:

baño pintado - madre in usPared con retratos

Y, finalmente, lo que considero mi segunda obra maestra: La habitación de mi hijo de 9 años. O cómo pintar rayas en paredes que no son lisas.

En esta sección puedes leer también:

Cómo pintar una pared de color muy vivo (cuando la base no es lisa ni mate).

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