Adolescentes

Los primeros aleteos del corazón

835 views
la foto

Nueve años y a punto de convertirse en “Tween”, la preadolescencia, los primeros bostezos de la adolescencia.

A su edad se fija en alguna niña y oye y ve mucho más de lo que debería, y hoy lo vi en acción, en ese umbral que separa a los niños de los adolescentes; todavía mirando hacia la infancia, pero atisbando la sala de al lado por el rabillo del ojo.

Fuimos a la playa de Capitola con su amigo y empezaron a jugar con las olas. Nadie estaba en el agua (normal en muchas playas del norte californiano porque está fría y las corrientes te pueden dar una sorpresa). Solo ellos parecían disfrutar, gritando de entusiasmo con cada ola.

alteos corazon madre in usDespués de un buen rato de “asesinar” algas con una pala, pasaron por su lado dos chiquillas de su edad, una de ellas con traje de surf. Empezaron a jugar a su aire, pero me fijé en que las distancias se acortaban poco a poco.

Mira, mira…

la foto

la foto

la fotoAl cabo de un rato, y muchos gritos falsos porque las olas los arrollaban, llegó otro grupito de chiquillas, como unas cuatro, algo mayores que ellos. En poco rato, la música sonaba desde el pantalán de madera y daba gusto ver lo bien que se lo estaban pasando. Habian terminado al escuela y el aire olía a vacaciones.

la fotoTan animados estaban, que un padre sabio se sentó cerca de mi. Los dos estábamos pendientes de todo lo que pasaba. De forma relajada pero sin perder detalle. Muy jovencitos. Uno los mira con esa mezcla de encanto y alegría, dándose cuenta de que están creciendo. Casi con el mismo embeleso que los vemos cuando aprenden a caminar, pero pendientes de salir corriendo si se caen.

Lo que me hizo gracia es que los niños seguían concentrados en su juego. Se intercambiaban algunas mirada, pero ahí no pasaba nada. Ellas eran más obvias y dieron el primer paso. Seguían una estrategia de acercamiento y fueron las que dieron el empujoncito final: la niña de surf se colocó detrás de Darian y soltó su media tabla, que se fue con la ola y le pasó -como la ola- por encima de la cabeza a mi hijo. “Oh, I´m sorry!” dijo con una risita taimada. Touchdown. Yo, que estaba cámara en ristre como quien no quiere la cosa, me quedé embobada y no pude captarlo.

la fotoFue el amigo de Darian quien recibió la pelota y empezó a hablar. Y dos niñas más se acercaron. Con la música tronando desde el Pier, hubo unas cuantas risitas más… y cada quien siguió con su juego. El verano no podía haber empezado con mejor pie.

(nota: este autocorrector me traicionó de nuevo y corrigió pantalán por pantalón, mil disculpas).

Clarisse Céspedes
Soy periodista y madre de dos hijos que se llevan 10 años de edad, lo más parecido a repetir curso en maternidad. Después de trabajar en prensa, radio y televisión hispana en Estados Unidos durante casi 10 años, me he pasado al mundo de los internautas y trabajo para BabyCenter en Español. Sígueme en @madreinus y Facebook

Deja tu comentario

%d bloggers like this: