Adolescentes

Cómo salvar a tu hijo de malas influencias

2 comments1354 views
niña estudiando

El otro día comencé unas clases de “Parenting” en la escuela de mi hijo de 11 años. Después de haber pasado la adolescencia de la mayor, tiemblo al pensar en lo que se me viene encima con él, que NO ME HACE CASO.

La escuela estaba contenta de ofrecer ese curso gratis porque está impartido por una organización reconocida, Project Cornerstone, y yo lo estoy aún más, lo he tomado como tabla salvavidas.

El curso se basa en un estudio del Search Institute sobre adolescentes y preadolescentes. Se hizo para determinar qué predispone a unos niños a tener éxito y a otros a fracasar.

Son 40 cosas las que influyen en su futuro. De las 40, una de las más influyentes no son los padres ni los maestros. Es la comunidad que los rodea, personas adultas ajenas a la familia:

  • Un vecino
  • Un amigo de los padres
  • Un familiar que viva en la casa o la visite con frecuencia

Personas que escuchen sin hacer comentarios de crítica o burlones al joven (como a los padres nos suele pasar). Con quienes pueda conversar y encontrar cierto apoyo. Este apoyo exterior tiene un valor enorme en la vida de un chico, que lo percibe como un punto de vista objetivo e imparcial.

No tiene que ser una amistad a fondo. Un comentario amable de un vecino, una pregunta sincera de “cómo te sientes”… (y escuchar lo que sigue).

A los 11 años, los niños crean grupos y se perfilan los líderes en las clases o en el barrios. También se perfilan los marginados, los que nadie quiere. Y también se perfilan los que siguen un grupo (banda o pandilla) y pierde su voluntad propia en favor del líder y el grupo. Si es un grupo violento, este es un momento crítico para que tu hijo esté bien “armado” contra esa influencia; contar con un líder fuera del grupo es doblemente importante en estos casos.

Recuerdo lo importante que era para mí que mi hermano mayor pasara tiempo conmigo, el que me lleva seis años de diferencia. La conexión es muy eficaz cuando un niño (incluso un adulto) cuenta con un mentor porque su instinto de seguir a un líder se fija en buenos ejemplos y su autoconfianza mejora.

En Estados Unidos no es fácil dar a tu hijo una comunidad de apoyo o facilitarle un mentor cuando no eres de aquí. No conoces a mucha gente, los de aquí no se abren tan fácilmente y los que no son de aquí están en una situación parecida.

De hecho, el que uno conviva con otras razas, culturas e idiomas es buen semillero para la violencia: no es fácil que te importe qué le pase a un vecino a quien no conoces.

mentor2

Tengo dos consejos muy valiosos y simples que me dieron otras personas, para dos inquietudes frecuentes si te sientes una extraña en tu vecindario:

¿Cómo formo comunidad con mi vecino si habla en chino, polaco o hindi?

Consejo #1: Usa el poder de un saludo y una sonrisa

Simple y eficaz: “Poco a poco, no te desesperes si crees que te ignoran. Muéstrate siempre amable y el hielo se va rompiendo”. La amabilidad rompe las barreras del idioma y, lo más importante, una sonrisa se entiende de la misma forma en cualquier idioma.

Hombre saludando

Los americanos son comunicativos por naturaleza, al menos en California. Pero a veces les cuesta abrir la coraza. “Nada que no se logre con una buena sonrisa”, me dice el empresario latinoamericano que lleva muchos años en Estados Unidos, donde se siente muy a gusto.

¿Cómo “hacer comunidad” si mi vecino me ignora y solo se queja de mi hijo?

Consejo #2: “Repartiendo galletas”… (con sonrisa de chingatumadre, añadirían algunos).

Esto me lo dijo un vecinito amigo de mi hija cuando le pregunté si sus vecinos se quejaban del ruido de sus 3 hermanos y él (los míos me traían loca). Es lo que hacía su madre, regalar galletas a todos los vecinos en cuanto llegaba a vivir a un nuevo apartamento o casa. Para que se sintieran agradecidos y se tragaran mejor la píldora de aguantar a cuatro chiquillos inquietos. Pero también para que los conocieran y pudieran alertarla si algo estaba pasando.

Tener una atención con el vecino es una forma muy buena de llevarse bien con él, y muy americana.

Cómo ayudas tú

Tú también contribuyes a la comunidad, es nuestro deber apoyar a los jovencitos. Hablar con ellos en lugar de recriminarles. Mirarlos y saludarlos amablemente. Una pregunta casual puede hacer grandes cosas en ellos (una forma de evitar también que hagan tonterías cerca de ti. El viejo truco de I know who you are and where you live.

No hay que hacer mucho: ser amable, hacer algunas preguntas sencillas que le hagan sentir al niño que la gente se interesa por él.

Cuando los niños son chiquitos, todo el mundo los considera adorables o unos traviesos irremediables. Pensamos que no se les puede exigir mucho “porque son solo niños”.

Al crecer, la cosa cambia. Empezamos a considerarlos una molestia si son ruidosos o antisociales si no son amables, y nos cuesta entender sus comportamientos, callados o extravagantes. Se nos ha olvidado lo que sentíamos a esa edad.

image

Existen programas públicos de mentores para niños que viven en instituciones u hogares adoptivos, o para niños que salen de la influencia de las pandillas con el mismo objetivo, y la conclusión es siempre la misma: la influencia positiva externa al hogar puede ayudar a mantener a un joven en buen rumbo, construyendo su autoconfianza e independencia de forma positiva porque son edades difíciles, en las que es fácil influir en los niños cuando no eres su padre o su maestro.

¡Si te gusta esto, espero que te guste mi página de Facebook Madreinus!

Fotos: La Carpio, IMG_1754, a merry greeting! vía photopin (license)

Clarisse Céspedes
Soy periodista y madre de dos hijos que se llevan 10 años de edad, lo más parecido a repetir curso en maternidad. Después de trabajar en prensa, radio y televisión hispana en Estados Unidos durante casi 10 años, me he pasado al mundo de los internautas y trabajo para BabyCenter en Español. Sígueme en @madreinus y Facebook

2 Comments

  1. Me parece muy importante el tema que comentas, todos los padres deberíamos estar bien informados antes de que nuestros hijos lleguen a la adolescencia. Recuerdo que mi madre pasó por nuestras seis adolescencias seguidas, una detrás de otra, y a menudo acudía a charlas y reuniones sobre adolescencia y adolescentes. Yo espero hacerlo bien cuando a mis hijos les toque pasar por ello.
    Saludos :)

    1. Gracias, Mamá en Bulgaria. Los cambios nos pillan siempre desprevenidos, al menos a mí. A veces pienso que es mi culpa por trabajar fuera de casa con un commute largo, pero si tiene que pasar, pasa de cualquier forma. Los hijos cambian en su camino a la independencia y es bueno estar informado. Tu madre debe ser increíble, preocupándose por sus 6 niños por igual, admirable y qué gran madre. ¡Un saludo!

Deja tu comentario

%d bloggers like this: