Vida activa

3 cosas que han cambiado desde que mi hijo hace jiu-jitsu

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competición de jiujitsu

Hoy estuve hablando con el maestro de jiu-jitsu de mi hijo de diez años de edad, que se lució en una competición el domingo pasado de forma algo inesperada.

El maestro me contó que cuando era pequeño y el jiu-jitsu era una actividad todavía poco popular en Brasil, sus padres lo apuntaron, aunque a él no le gustaba mucho: no podía competir con chicos de su edad, pues no había muchos niños que hicieran este deporte, y siempre lo tiraban al suelo y perdía.

Le pregunté cómo había mantenido su motivación en esas condiciones y me respondió: “No tuve opción. Mis padres me obligaron porque no querían que estuviera en la calle con malas compañías. Esta fue la manera de mantenerme apartado de problemas, y luego me ayudó a viajar por el mundo. Si no hubiera sido por esto quizá no hubiera salido nunca de donde vivía”.

Me hizo pensar en cómo condiciona a una persona el lugar en el que vive y cómo la determinación de los padres es posiblemente lo único que puede cambiar por completo el destino de un niño que vive en condiciones menos favorables que la media.

Siempre he sido partidaria de no forzar a los niños y dejar que ellos mismos tomen sus decisiones y afilen sus garras para crecer fuertes; ahora admiro a las madres que saben ser inflexibles, decididas a empujar a sus hijos por un camino mejor porque tienen muy clara cuál es su misión de madre.
clase de jiujitsuHoy, mientras veía entrenar a mi hijo, pensé que lo que ha conseguido hasta ahora tiene más valor que una medalla.

1. Desde que mi hijo hace jiu-jitsu ha empezado a llegar pronto a la escuela (porque llega pronto a jiujitsu, aunque no sé cómo demostrar la relación entre una y otra cosa).

Los niños aman la rutina, y mi hijo se da cuenta que cuando cumple con la suya se siente satisfecho de sí mismo y seguro. Eso me anima también a cumplir con la rutina, algo que para mí no es fácil. Pero veo el cambio en él y eso me anima más que el café fuerte.

2. Desde que mi hijo hace jiu-jitsu (va 3 veces a la semana) confía más en sí mismo. “Me siento más fuerte”, me dijo el lunes por la mañana, después de la competición (qué contraste con el día en que la maestra me dijo con desprecio que lo veía débil).

Duerme cada noche con su medalla. Nunca lo había visto tan atento a las instrucciones de su maestro ni tan preocupado como cuando su padre se presentó antes del torneo y se dio cuenta de que se había olvidado el traje en su casa.

Ese día supe de las ganas sinceras de participar que tenía. De las ganas de pertenecer a un grupo, de compartir y de ser guiado por un líder que admira, como su instructor, el otrora niño brasileño que encontró un cambio de destino en el deporte. Mi niño, que ha sido tan poco amante de participar en ninguna actividad con audiencia desde que los niños empezaron a llamarlo gordo.

3. Desde que mi hijo hace jiu-jitsu me he dado cuenta de lo que influyo en él. Algo peligroso, porque mis propios miedos de que no lo haga bien o se sienta incómodo me pueden delatar.

Una actitud negativa es capaz de destruir sus sueños. Quizá por eso, cuando estaba concentrado con su equipo y me acerqué, me dijo con una mano que me alejara.

Yo le decía a mi hija “y si… y si…” o “me da miedo que… ” o “tiene una cara que me preocupa…” hasta que ella me reprendió, diciéndome que dejara de actuar como si tuviera un sentimiento tan inútil como el miedo al ridículo.

Yo dejé de dar la lata y él se trajo a casa su medalla.

maestro de jiujitsu

Clarisse Céspedes
Soy periodista y madre de dos hijos que se llevan 10 años de edad, lo más parecido a repetir curso en maternidad. Después de trabajar en prensa, radio y televisión hispana en Estados Unidos durante casi 10 años, me he pasado al mundo de los internautas y trabajo para BabyCenter en Español. Sígueme en @madreinus y Facebook

3 Comments

  1. Jiu jitsu es lo que hace Neo en Matrix? Es una pasada! Ojalá mi hijo quiera hacer algo parecido cuando sea un poco mayor, aunque creo que no le obligaría si no quiere.

    1. Es como judo y lucha libre combinado. A mi me parece un poco raro, se lo pasan en la postura del misionero.

  2. Que bien que tu hijo se sienta fuerte, yo tb soy partidaria de que hay ocasiones en que hay que forzarlos a hacer cosas y en otras también tienen que poder decidir. Cuando es una o otra cada madre lo sabe, es probable que a veces nos equivoquemos, pero se que la mayoría de las veces no es así. Me parece muy pero que muy fuerte que la profere dijera que lo veía débil será i…ota!!!

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